Política Eventos Local 2026-04-04T03:27:02+00:00

Informe pericial: el derrumbe del hotel en Argentina fue previsible

Un informe pericial sobre el derrumbe del hotel Dubrovnik en Villa Gesell, Argentina, que causó nueve muertes, concluyó que la tragedia fue 'previsible y evitable'. El informe halló fallas en estructuras clave y violaciones constructivas. Los abogados de las familias de las víctimas creen que la defensa intenta usar el informe para eludir la responsabilidad.


Informe pericial: el derrumbe del hotel en Argentina fue previsible

Buenos Aires, 3 abril (NA)-- Un informe pericial realizado por el perito del arquitecto acusado Enrique Bonavita, que fue incorporado al expediente del derrumbe del Apart Hotel Dubrovnik en Villa Gesell cuyo saldo resultó nueve muertos en octubre de 2024, indicó que el desenlace fue “previsible y evitable”, al tiempo que se detectaron fallas en columnas claves, irregularidades constructivas y falta de controles. El escrito al que tuvo acceso la Agencia Noticias Argentinas indicó que se encontraron además posibles responsabilidades administrativas por la aprobación de la obra en condiciones deficientes. Derrumbe del Apart Hotel Dubrovnik en Villa Gesell. Foto: Agencia NA (Jose Scalzo) El caso continúa bajo investigación, tal es así que los familiares de dos damnificados y otros propietarios son representados por el estudio de abogados de Graciela Bravo, que actúan como parte querellante, mientras la justicia avanza con peritajes y análisis complementarios. En esta línea, la letrada consideró que “el perito de parte sostuvo que el daño deriva de deficiencias estructurales preexistentes del edificio”, sin embargo, contrapuso: “Resulta previsible que la defensa de Bonavita intente valerse de dicho informe para deslindar responsabilidad y atribuya el daño a defectos estructurales preexistentes. Así, intenta romper el nexo causal y deslindar responsabilidad”. “Del propio desarrollo argumental del informe pericial se desprende la existencia de múltiples contradicciones internas, dislocaciones lógicas y se sostiene que el relevamiento estructural fue ‘preciso, pero aleatorio’”, concluyó en base al texto, la letrada Bravo. En paralelo, un anexo técnico incorporado al expediente elaborado por peritos de la División Investigación de Siniestros de Bomberos señala que al momento del derrumbe, el edificio se encontraba en obra, con trabajos de recambio de carpinterías en los 48 balcones y tareas en planta baja, además de documentación que da cuenta de la modernización del ascensor. No obstante, el informe de parte -Bonavita- indica que el cambio de uso de la propiedad, de vivienda multifamiliar a apart hotel, no implicaba, por sí mismo un incremento significativo de las sobrecargas estructurales, mientras que, tras el colapso no se detectaron procesos de corrosión generalizada ni asentamientos en las fundaciones. Como dato técnico, la pericia indicó que las condiciones de viento al momento del derrumbe habrían sido del orden de los 24 kilómetros sobre hora, valores contemplados en la normativa vigente, y que no existe documentación previa sobre fisuras o deformaciones estructurales antes del colapso. Asimismo, una de las imágenes muestra, en los restos de la construcción, a las columnas “B5” y “C5”, tramos que estaban sobre el segundo subsuelos, que “precipitaron casi en forma vertical”, esto implica que no se inclinaron, ni volcaron hacia los costados, sino que cedieron y cayeron prácticamente hacia abajo en línea recta.